Vivía con un constante ajetreo, como caballos trotando por mi cabeza.

Y repentinamente llegó un confinamiento, la parada de los caballos a beber y descansar.

Recuerdos mudos volvieron a hablar.

Tantos pensamientos desordenados pudieron volver a su lugar.

Recuerdos de un pasado a veces tortuoso y a veces dulce…

Esa necesidad de calma y paz…

Esos pensamientos…de fracaso, de no haber sabido defenderme, de haber hecho un completo ridículo…

Al menos los pude procesar y así aprender de ellos y de ellas…

Ellas…esas personas tóxicas que alardean de su atrevida ignorancia, de su nada en realidad…

Gente qye te envidia en el éxito y te critica en el fracaso.

Pero yo ahora gracias al confinamiento pude dejar volar todo negativo pensamiento.

Volar, fluir, alma en paz…y sólo apoyar la humildad y la pureza.

Deja tu humilde opinión, querido lector

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .