Consecuencias de un pasado en llamas


13 de enero de 2018.

Empiezo el año con el recuerdo de un recuerdo que ya se ha ido, de un 2017 repleto de besos y de lágrimas rotas por culpa de promesas incumplidas.

Hay personas que cuando las conoces, se convierten en especiales, y de repente un día, se te cae la venda de los ojos y descubres que tras esa sonrisa solo hay un abismo de mentiras. También hay personas que un día, empiezas a desconocerlas sin darte un cuenta, y pasado un tiempo (puede que horas, dias, semanas o incluso años) descubres que ya no son lo que eran. O más bien, lo que tu creías que eran. Pero también puede ocurrir que la que acabe siendo una total desconocida, seas tú misma. Puede que un día te levantes de la cama (escuchando “Broken” de Sether), puede que sea un domingo de lluvias intensas en la calle, (y tal vez, dentro de ti misma también esté lloviendo), te mires al espejo y ya no seas la que eras antes de todos esos descosidos que se agolpan ahora entre las cicatrices de tu corazón. Ya no eres la misma que se reía con cualquier tontería, ni la que luchaba incluso cuando sabía que iba a perder. Porque luchando es la única forma que hay para ganar.

¿Pero que hacer cuando te vuelves adicta al veneno que te está matando? ¿Que hacer cuando estás en medio de un laberinto sin salida? Es la llama que te quema por dentro y te apaga y te vuelve sombra. Es el deseo de volver atrás y cambiar todo lo que no te deja andar ni correr en el camino presente.

Pero un día te cansas. Te cansas de que tus alas estén rotas y de no poder volar con ellas, asi que te las arrancas y aunque te vuelvas ángel caído, al menos ya no tienes cadenas que te limiten, porque, tarde o temprano volverán a crecerte unas alas nuevas, y esta vez, alzarás el vuelo aún más alto. Y puede que te vuelvas a equivocar de camino, puede que vuelvas a tropezarte con otra rosa negra llena de espinas, y puede que vuelvas a perder las alas en el intento y debas arrancartelas otra vez… Pero siempre volverán a crecerte alas nuevas, si nunca dejas que te vuelvan a encadenar.

Eso de que el tiempo todo lo cura es una verdad a medias, tal vez la mentira de una mitad entre la verdad y lo que en realidad queremos que ocurra, o lo que no queremos oir, y es que a veces, por más que lo intente, por más que arañe, se hace fuerte aquí el dolor, la amargura, porque los recuerdos no se van, te persiguen, y aunque corras, simplemente, un día, te acaban encontrando.

Y es que necesito gritar, alzar mi vuelo porque creo que llevo ya mucho tiempo encadenada a lo que parece un pasado sin final feliz (o bueno, sin final, “asecas”), porque aunque estemos en 2018, una parte de mi se ha quedado en 2017, y porque sí, porque creo que todos nos merecemos un final feliz con el que comenzar un nuevo año, una nueva vida… Una nueva ilusión.

Porque tras ese final, hay un nuevo comienzo. Porque toda historia tiene su final. Porque todo final tiene siempre un principio.

“La mentira dura mientras la verdad no llega.”

 

 

Texto: Laura Ginés.

Anuncios

4 respuestas a “Consecuencias de un pasado en llamas

    1. Bueno, lo de las alas de ángel es una metáfora para explicar que aunque te caigas, hay que levantarse y seguir, o a veces incluso descansar en el camino.. Pero tarde o temprano hay que volver a poner los pies en el suelo para seguir el camino. No sé si me estoy explicando bien, la verdad.
      Pero bueno, la metáfora de las alas de ángel intenta explicar eso, que no hay que estancarse en el camino toda la vida.

      Le gusta a 1 persona

Deja tu humilde opinión, querido lector

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s