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“Merecemos todo el amor que damos. No te conformes nunca con menos.” Siempre me he dicho a mi misma estas palabras. A veces para autoconvencerme de que nada de lo que pasaba era culpa mía. El problema viene cuando llevas tantas heridas cargadas por debajo de tus pestañas, que llega un día en el que ya no puedes más y te rompes. Se te rompen la esperanza y las ganas de seguir, de luchar.

Nos han mentido sobre el amor. Sobre el amor romántico. Nos dijeron que debíamos soportar todo de nuestra pareja. Que cuanto más lloras y más sufres, más os queréis, y no. Eso no es amor. Amor no es estar con alguien por desesperación, amor no es estar con esa persona por estar, porque no hay otra persona en tu vida que te llene de verdad, amor no es machacar la ilusión de tu pareja hasta hacerla añicos. Nos dijeron que para que el amor fuera verdadero tenía que doler, que “quien bien te quiere, te hará llorar”, que el amor “todo lo puede”. Y si, el amor lo puede todo cuando es amor es verdad, cuando existe un cariño especial hacia esa persona, cuando ese amor hace que la persona a la que quieres sea libre de vivir su vida sola, o acompañada por ti. Amor es cuando os haceis mejores personas teniendoos el uno a la otra y viceversa. Pero el amor se rompe cuando la decepción se hace hueco y araña por dentro, y empiezas a no aceptarla tal y como es, con sus defectos y virtudes, el amor muere cuando confundimos querer con posesión. Muere cuando miras a sus ojos, y descubres que son como un desierto, vacío y con abismos. Cuando descubres que sus abrazos son tan fríos como el hielo, y que te separan de él, mil kilómetros de confusión. Y no, eso no es amor. Quien bien te quiere, te hará reír hasta que te duelan las mariposas del estómago. Esas que revoloteaban la primera vez que le viste reír y se te cayó el mundo encima. Ese pequeño infierno que sentiste cuando te habló por primera vez. Y bendito sea.

¿Qué es lo que pasa? ¿Qué es lo que nos pasa? ¿Por que de repente estás tan lejos, aunque estemos mirada con mirada? ¿Por qué eres tan cobarde? ¿Por qué soy tan cobarde? ¿Por qué siento que te pierdo cada día un poquito y que es todo por mi culpa? ¿Por qué..? ¿POR QUÉ? 



Será verdad eso de que no nos damos cuenta de lo que tenemos hasta que lo perdemos. Solo que yo si he sabido siempre lo que tenía, que te tenía a ti. Tu amor, tu cariño, tu comprensión. O eso creia.

No sé que más hacer. Ya no me quedan más lágrimas ni más fuerzas para seguir. Pero tampoco puedo abandonar (¿¡no puedo o no quiero!?). Y sé que al final te acabaré perdiendo, entre silencio y silencio, entre abrazos congelados y te quieros que nunca pronunciamos, que se mueren al callarlos y no gritarlos. Parecerá una excusa, pero es que mi corazón se ha roto ya tantas veces, que parece los miles de trocitos de un jarrón roto, pegados con loctite. Espero que cuando te acuerdes de mi, recuerdes que te quiero aunque tú no quieras. Aunque ya no me quieras. Aunque no entiendas el porqué de que siga a tu lado a pesar de toda esta tormenta que se nos viene encima, a pesar de toda esta niebla que nos tiene ciegos. El tiempo se nos agota, y con él, la vida. Nuestra vida, la de entonces, ya no es la misma, y nosotros, tampoco. Donde antes había unos milítimetros hasta tu boca, ahora hay un camino kilométrico con un muro de piedra. Y se nos sigue agotando el tiempo. Demasiado tiempo desaprovechando las ganas de bailar bajo la lluvia o de pasar las noches de verano tumbados en el jardín mirando las estrellas. -¡Mira, una estrella fugaz! -¡Cierra los ojos y pide un deseo! 

-¡Ya está!  -¿Qué has pedido? -Si te lo digo, no se cumplirá. -Venga, dame aunque solo sea un pista. -¡No! (Sonrisa picarona)

…(A ti. Tú eres mi único deseo. Y te seguiré pidiendo a todas las estrellas fugaces que naveguen por el firmamento. A ti, que eres el ser más perfectamente imperfecto que existe. Y por eso te quise y te quiero)


………………


Y yo que pensaba que nuestro amor era infinito y eterno, como el océano, y ahora resulta que no nos llegaba ni a la punta de los pies. 


¿De verdad merece la pena? ¿Se puede salvar lo insalvable?


(Siempre merecerá la pena luchar por lo que de verdad queremos. Si luchas podrás ganar o perder, pero si te rindes, ya habrás perdido)

Espero que les haya gustado.
Saludos, Laura.

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