El problema de escribir el presente es la facilidad de arrepentirse en un futuro de la visión que proyectamos, pero necesito desahogarme.

Sobrepasar líneas rojas con alguien a quien aprecias tanto implica que cuando las cosas van mal, no eres capaz de adoptar una postura que no lo beneficie.

Verás, no quiero entenderte, quiero cabrearme, sentir que eres lo peor, enfadarme y no querer hablar contigo. Quiero desear que te arrepientas y ser yo la que después olvide. Pero no puedo, no puedo evitar desear que tengas razón y que debas ser feliz junto a otra persona, no puedo evitar querer abrazarte y decirte que no te sientas culpable de que yo esté así. No puedo evitar comprender que las cosas simplemente salieron mal, no puedo evitar comprenderte.

Traspaso un ciclo de comprensión que tras rabia y tristeza vuelve a comenzar y no para. Sin embargo, solo puedo expresar con claridad, que aunque no entiendo nada y entiendo todo, que aunque me enfada que todo acabe y me alegra que esto nos haya hecho mejorar, que aunque no quiera ni verte y esté deseando abrazarte, contigo viví, vivo y quiero seguir viviendo la vida sea de la forma que sea.

Comprendería incluso que no entendieses estas líneas, parte de culpa es mi cabeza ilógica que no cuadra con tu sensatez, comprendería que no las entendiese nadie y aun así, a mi forma, es la mejor manera de sentir cada segundo de cada situación, sin cálculos, sin planes y con la mente abierta a entenderte aunque no quiera.

Anuncios