Dibujado por: María Sánchez

 

Vuelve a abrazarme

como hace varios inviernos

Abrázame, que hacías que

Las heridas se volvieran miel

Y que el tiempo se detuviera

en cada beso.

 

Imagínate un perdón nunca dicho

O unas lágrimas por todos los

Te quiero´s que se perdieron

en los abismos que hay detrás del orgullo.

 

Hay un cuadro con dos jóvenes besandose

Y se dan la mano, tatuando promesas en su piel.

 

La promesa del Siempre te amaré

Que el mundo no nos separará

Que la adversidad

no apagará la luz de nuestro amor.

 

Quédate,

Quédate aquí conmigo

No te vayas

Que vendrán más primaveras

Quédate,

Hagamos todo como la última vez

Antes de que todo se volviera gris.

 

Pero es sólo un vago sueño

Un vano fantasma de luz y lágrimas

Que se acaba convirtiendo en todas mis noches en vela

Recordando algo que probablemente

Tu ya hayas olvidado hace mil recuerdos.

 

Que no hubo ni presente,

ni pasado ni futuro,

Que todo fue un yo

creyendo que

Podríamos ser un eterno nosotros.

 

Y bueno, yo aquí, como siempre,

viendo la vida correr

Viéndote a ti pasar por mi vida

en todas las fotos

que nunca nos hicimos

En lugares a los que nunca viajamos.

 

Supongo que la tristeza es esto:

sentir un nudo de pena y nostalgia

Aquí, en la cara oscura de la luna

Que tu sembraste en mi corazón

La primera vez que nos vimos

No hay nada más triste que saberte

Tan lejos aunque estés a medio centímetro de mi boca.

 

Dos extraños

Pero conocidos

Un corazón roto que llora

Por tener que gritar en silencio

lo que calla en cada lágrima.

Y el otro corazón que vive mejor si cierra los ojos

ante la tristeza de su compañera de penas.

 

Y luego la tormenta antes de la calma

Calma que nunca llega para quien

Espera algo que nunca vuelve

Y no sabe el porque de su espera

Cuando sabe que ni la esperanza

Ni si quiera la impaciencia le traerán

Aquello que tanto anhela su alma.

 

Todo llega, si, pero no para mi

La espera es larga cuando sabes

Que ya todo está perdido

Que el juego ha terminado

Que él está ahí…

Y tú estás fuera de la historia.

De su historia.


Game Over


Y piensas en que todo es por tu culpa

Que todo lo has hecho mal

Que te lo tienes merecido

Por ser tan poca cosa

Ni tener carita de ángel

Ni tener dinero

Ni ser la mujer que ha conseguido

Enamorarle…

Sólo haber sido un juguete debajo

De sus sábanas, o en su coche

O incluso en el parque de la esquina

Del instituto.

 

En ese momento piensas:

“¿Cómo he podido caer tan bajo?”

Pero ya es tarde. Ya era tarde.

Estaba loquita por sus besos y sus

Manos rozando mi piel.

Y aún así sabes que volverías a caer

Que volverías a darle ese abrazo

Que él nunca supo darte pero

Que a ti te hacia tan feliz regalárselo

Como quien regala su corazón

A quien sabes que puede romperlo

Y marcharse para siempre.

 

Pero supongo que eso es el amor

Darlo todo arriesgando a quedarte sin nada.

 

 

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