Los abrazos rotos


Me niego a olvidarte. Rotundamente. Es imposible. 

Perteneces a esa parte de mi vida que querría volver a vivir. 

Pero es imposible.

Pero es imposible. Todo acaba. Todos se van al final. 

Al final de todo sólo quedas tu y tu roto corazón. 

Y a mi sólo me quedan las espinas.

Espinas de rosas.De esas que se te clavan en el corazón,

y los recuerdos te empiezan a doler y 

se te cuelan por los ojos en forma de lágrimas.

Lágrimas desordenadas. Lágrimas envenenadas de sonrisas pasadas. 

Eso son los recuerdos: 

pequeñas promesas llenas de abrazos rotos.

Ven y abrazarme. No me sueltes. 

Tus abrazos son la puerta de mi pequeño paraíso. 

Ven y abrázame. No hace falta que digas nada. 

No hables.

Sólo abrázame. Pero no te vayas todavía. 

Mi corazón sigue lleno de heridas. 

De esas que ni el tiempo consigue cicatrizar. 

Maldito tiempo. Lo odio. 

Sobretodo cuando pasa despacio 

y siento que llevo aquí, estancada toda una vida. 

Toda una vida sin ti.

Y ¿ahora qué? ¿Qué viene después del abismo, después de la nada? 
¿Qué hay después de la soledad?
 
Más abismos
Más oscuridad
Fin.
Espero que les haya gustado.
Saludos,
Nawin.
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7 respuestas a “Los abrazos rotos

      1. ¡Ah! Me imagino. La escuela ocupa mucho tiempo con los escritos que hay que presentar. Te deseo mucho éxito y de vez en cuando date una vueltita por aquí, que se te extraña.

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