Etiquetas

, , , , , , , ,


image

Lo recordaba todo. Todo estaba ahí, metido en su cabeza. Y cuando se dormía, tenia pesadillas con aquella horrible noche. Cuando cerraba los ojos, escuchaba en su mente los gritos y las súplicas de su mejor amiga y su novio. Y los suyos propios. Los comentarios racistas y xenófobos, los insultos… Los golpes. Todas las noches en el hospital. La tristeza en su interior. Y la impotencia de no haber podido proteger lo que más quería.

Irene todavía no entendía lo que le había ocurrido. Es decir, que sabía lo que había pasado, pero no entendía el porqué, las razones de aquella tragedia.

Seguía en el hospital. Tumbada en la camilla. Le dolía todo el cuerpo, y también la cabeza. De repente, se abrió la puerta de la habitación, y entró una mujer vestida con pantalón y camisa blancos, que sería la enfermera (se dijo así misma), seguida de un hombre que se hacía llamar Hernán. Le dijo que era policía, y que quería hacerle unas preguntas sobre lo ocurrido semanas atrás. También le dijeron que había estado un mes en coma y que su novio había muerto en el acto, que no se pudo hacer nada por salvar su vida. Que pereció en la ambulancia, pero que su amiga había sobrevivido.

image

_Bien, Irene, quiero que me digas que es lo que recuerdas de aquel día. De todo de lo que te acuerdes. Y como eran los agresores físicamente, que armas llevaban…- Le dijo el policía.

_ Recuerdo que Aamira, Nahuel y yo nos bajamos del coche. Eran las tres de la noche, creo, y volvíamos de una discoteca. Aunque ahora no me acuerdo del nombre. También recuerdo que habíamos bebido unas copas, pero que no íbamos borrachos. Estábamos haciendo el tonto cuando se nos acercaron unos hombres con pintas raras, y con símbolos nazis en las camisetas. Eran cinco, estoy segura. Recuerdo que uno de ellos, sacó una navaja del bolsillo, y nos miró con una sonrisa de odio de oreja a oreja. Luego nos rodearon. Había también una chica, pelirroja, y joven, de unos 20 o 25 años, con ellos. Cuatro hombres y una mujer. Me dijeron que me fuera, pero que Aamira y Nahuel se quedaban. Porque yo era blanca y ellos extranjeros. Pero el miedo me paralizaba. Los tres sentíamos terror. Llevaban navajas, garrotes y también bengalas. Querían que les diéramos todo el dinero que lleváramos, aunque apenas teníamos encima unas monedas. Entonces, el más joven de la banda, le propinó un puñetazo a Nahuel, y luego él se volvió y le devolvió el golpe. Luego le cogieron por la espalda dos de ellos, y empezaron pegarle puñetazos en la cara y en la tripa. Después, escuché un grito, el grito de Aamira. El chico joven la tenia cogida por las muñecas, mientras la chica le propinaba patadas y puñetazos por todo el cuerpo, al grito de “¡¡fuera inmigrantes de nuestro país!!” “¡¡os vamos a matar, inmigrantes de mierda!!”, “Estáis llenando de escoria España”…

Mientras Irene intentaba recordar lo ocurrido, una terrible  y pesada pena se apoderó de ella. Su novio estaba muerto, y su mejor amiga estaba en estado crítico, demasiado grave. Recordaba lo que le había sucedido a Aamira y a Nahuel, pero no recordaba lo que le había pasado a ella. ¿También la habían pegado? Tenía el cuerpo magullado, y el brazo derecho escayolado. Cuando se fue a levantar de la cama, sintió un dolor punzante en la frente; se tocó con la mano izquierda, y notó que le habían dado puntos, por lo tanto también tenía una brecha, y la cabeza vendada. Y notó que le dolía demasiado. Aquello no podía ser verdad, no podía estar pasando. Nahuel no podía estar muerto. Llevaban tres años como novios, y le conocía desde los cuatro años. Tenia 20 años, igual que ella. Y estaba estudiando derecho en la universidad. Aamira tenia 19 y era su mejor amiga desde los seis. Llevaban toda una vida juntas. También eran vecinas. Y ahora ella estaba ahí. En la habitación de al lado, luchando por su vida. ¿Ese era su destino? ¿Morir tan joven? No. Tenían que sobrevivir. Las dos. Por Nahuel. Por sus familias. Por la verdadera justicia.

image

Irene se derrumbó. Las lágrimas bajaron de sus ojos verdes, recorriendo su tez blanca, mojando su pelo largo rubio. Tal vez llorar no fuera la solución, pero necesitaba desahogarse. Sentía rabia, angustia, ira y tristeza. ¿Sabéis ese dolor en el alma, cuando os dais cuenta de que ya nada volverá a ser como antes? Ese dolor de saber que tu vida ha sido marcada para siempre a golpes de escoplo y martillo. Saber que nunca olvidarás lo sucedido.

Y de repente, volvió a recordarlo todo. A ella llamando a la policía. Los gritos de su novio y su amiga. El “huye” de Nahuel. Sus ojos de espanto llamándola a gritos. Y después el golpe en la cabeza con una botella de cristal. Luego todo se volvió negro. Y un mes después se despertó en el hospital, con sus padres y su hermana pequeña, llorándola, asustados.

image

“El racismo es la mayor amenaza para el hombre, lo máximo del odio por el mínimo de razón.” (Abraham J. Heschel)

“El fascismo se cura leyendo y el racismo se cura viajando.” (Miguel de Unamuno)

“La discriminación de los negros está presente en cada momento de sus vidas para recordárles que la inferioridad es una mentira que sólo acepta como verdadera la sociedad que los domina.” (Martín Luther King)

“Nadie puede hacerte sentir inferior sin tu consentimiento.” (Eleanor Roosevelt)

image

Espero que les haya hecho reflexionar. Ponle freno al racismo, ponle freno a la “cultura” de odio. Todos somos iguales, pero diferentes.

 

Saludos,
Nawin.

Anuncios